La acreditación es un mecanismo ideado e implementado, hace más de 100 años en Estados Unidos por las mismas universidades para conjugar con sentido académico dos de los grandes principios que alientan la educación superior: la autonomía y la responsabilidad social.
La acreditación está orientada a reconocer cuáles son las instituciones y programas que cumplen con altos estándares de calidad. Con la acreditación, la sociedad podrá estar segura de cuáles son las instituciones que cumplen estos estándares y pueden, por lo tanto, autorregularse.
Acreditar significa dar confianza. En un mundo globalizado en el que el conocimiento aparece como el factor definitivo a la hora de perfilar el desarrollo personal y social, las Instituciones de Educación Superior, como centros generadores y difusores del saber, requieren de la confianza de la sociedad. Hoy en día, este es un reto ineludible para las Instituciones de Educación Superior y, en nuestro caso, para la Corporación Politécnico Marco Fidel Suárez.
Las etapas del proceso de Acreditación son consecutivamente: la autoevaluación, la evaluación externa practicada por pares académicos, la evaluación realizada por el Consejo Nacional de Acreditación y si el resultado es positivo, el acto de acreditación por parte del Estado 1 (resolución del Ministro de Educación).
Nuestro reto es asumir con responsabilidad el compromiso permanente de la autoevaluación, recoger los soportes que indica el CNA y presentar el documento final el cual se radicará ante el Ministerio la primera semana de mayo con motivo de la celebración de los 20 años de la Corporación Politécnico Marco Fidel Suárez.
1 Artículos 3ro y 8vo del Decreto 2904 de 1994
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